Escrito por Gabriel García Marquez. Empieza con la muerte de un refugiado antillano, fotógrafo de niños del que nadie conocía su pasado, ni si quiera su mejor amigo y protector, el doctor Juvenal Urbino; quien fue el encargado de atender su muerte. Al principio intentaron encontrar evidencias de un homicidio, sin embargo, cuando el doctor Urbino encuentra una carta dirigida a él, contandole horrores de su vida pasada, en la cuál el difunto incluso había llegado a matar a otros, se descubre que fue un suicidio con cianuro de oro. Más tarde, después de charlar con la mujer con quien su amigo recién muerto había tenido un romance a escondidas, y de asistir a las bodas de plata de uno de sus discípulos, llega a su casa y encuentra al loro, mascota de su esposa, el cuál se había escapado de su jaula, en un rama alta del árbol, cerca de la escalera. Decide subir por el loro sin que este se de cuenta de sus intenciones, sin embargo, el loro da unos pasos para alejarse, y al intentar atraparlo, Urbino pierde el equilibrio, cae de la escaleras y muere.
A su funeral asisten muchas personas, entre ellas un señor de edad, que en su juventud había matenido un romance con su viuda, a escondidas del padre de esta y, en su mayoría, por correspondencia. Después de que todos se van, él se queda para hablar a solas con la viuda, y le repite la propuesta y la promesa de muchos años atrás de amarla por siempre y casarse con ella.
Ellos se habían conocido en su juventud cuando él, que trabajaba en la oficina de correos, fue a entregar una carta al padre de ella, y la vió enseñandole a su tía, con quien vivía, a leer. Se sintió inmediatamente atraído por ella, y la empezó a seguir todo el tiempo, enamorándose cada vez más. Finalmente, se decidió a decírselo a través de una carta. Así fue como empezaron a mandarse cartas de amor con la complicidad de la tía, y un día, le propuso matrimonio. Cuando el padre de la chica se enteró, decidio impedirlo debido a que él era pobre, llegando hasta el punto que se mudaron muy lejos de ahí, pero aún así, ellos encontraron la forma de mantenerse en contacto. Cuando volvieron, los enamorados se encontraron sorpresivamente en el mercado, mientras ella hacía las compras por primera vez, ya que su padre, al ser sobreprotector con ella, le había impedido hacerlas antes. Pero este encuentro no tuvo el efecto deseado, pues al mirar su rostro, ella se desencantó, ya que no reconoció en él al hombre del cuál ella creyó haberse enamorado. Ese día, mandó a la empleada a devolverle todas sus cartas y sus regalos, y pidió que él hiciera lo mismo; pues habia decidido que ya no lo volvería a ver, ni a contactar de ninguna forma y que se olvidaría de su capricho de adolescente, que solo era una falsa idea del amor.
Estos fueron los primeros capítulos del libro. Hasta ahora lo he encontrado muy interesante, me ha gustado sobretodo el capítulo que narra el romance entre Florentino y Fermina (Así se llamaban la viuda de Urbino y su ex prometido), ya que es muy tierno lo que él hizo por estar con ella; y también hay algunas cosas algo misteriosas en la vida de cada uno de los personajes que quiero descubrir. Será interesante seguir leyendo…
Fermina conoce al doctor Juvenal Urbino debido a una confusión médica, pues pensaron que estaba enferma de cólera y llamaron al doctor para que la examine. A ella no le agrado, sin embargo, él se enamoró inmediatamente de ella, y, después de muchos ruegos logró que ella finalmente aceptara su propuesta de matrimonio, a pesar de que sabían que ninguno de los dos amaba de verdad al otro, sin embargo, su posición económica y la facilidad que tenían para relacionarse entre ellos haría que la convivencia no fuera tan difícil. Y así fue, aunque como en todo matrimonio hubo problemas, estos no llegaron a mayores, y apredieron a cuidar uno del otro, más por compasión que por amor, a soportar las equivocaciones y evitar los pleitos. No era una relación basada en el amor, pero ambos eran felices a su modo. Aunque no por completo, pues ella sabía que no era amada por su esposo y él, en lo más profundo de su ser, sentía celos al mirar el amor con que su esposa cuidaba a sus hijos, un cuidado que no era el mismo que le brindaba a él.
Mientras tanto, Florentino Ariza trataba de olvidar a Fermina Daza y reemplazarla con otras mujeres, pero esto no le era posible, ya que no podía dejar de pensar en ella, y mucho menos aquellas veces que la veía pasar caminando por la calle, siempre del brazo de su esposo, luciendo hermosa como nunca; y menos aún una vez que la vió embarazada de un niño que no era suyo. Entonces decidió que algún día, cuando Urbino muriera y Fermina fuera libre de nuevo, él estaría a su nivel. Iba a trabajar duro, sin importar que tuviera que hacer para ganar prestigio y dinero para alcanzar su estatus social.
Después de que el doctor Juvenal Urbino muere, Florentino Ariza empieza a intentar, por todos los medios acercarse a Fermina, principalmente a través de cartas. Aunque al principio estos intentos son en vano, pronto Fermina Daza empieza a cambiar su forma de pensar acerca de él debido a sus cartas, y él encuentra la oportunidad de ir hasta su casa. Ella lo recibe muy amablemente, y desde entonces estas visitas se convertirán en periódicas, y él se volverá un amigo y un consuelo para ella en su condición de viuda. Mucho tiempo después, Florentino, en ese entonces dueño de una gran cadena de buques propone a Fermina hacer un viaje, para distraerse, en un buque de su compañia, como cortesía. Los hijos de esta apoyan la idea e incentivan a su madre a que acepte la propuesta. Lo que ninguno de ellos sabe, es que Florentino Ariza planea viajar también, y solo se dan cuenta hasta que este los despide del barco antes de zarpar. Al principio el hijo de Fermina no lo aprueba, pero luego, gracias a su esposa, se da cuenta de que esta actuando solo en base a prejuicios sociales, y que no hay nada de malo en que ellos se amen. En el transcurso del viaje, Florentino irá enamorando a Fermina, y de su reciente amistad, surgirá de nuevo la llama del amor que se tuvieron ya una vez cuando eran jóvenes.
A mí me gusto mucho este libro porque es muy interesante y también muy lindo todo lo que Florentino hace para estar con Fermina, a pesar de las barreras sociales y culturales que los separan, y de ella misma que no lo deja acercarse. Me parece que este libro nos deja una gran enseñanza acerca del amor y de la vida, pues yo aprendí que cuando en realidad se ama, el tiempo y la distancia no importan, solo el sentimiento; y que no hay una edad para enamorarse porque “amor era amor en cualquier tiempo y en cualquier parte”. Además también nos dice que la vida no siempre se da como nosotros quisieramos que sea, pero que debemos siempre seguir luchando por nuestros sueños, y tal vez así, con esfuerzo y esperanzas, podremos llegar a ser felices con la vida que nos hemos ganado.