Es un libro de Alejandro Ribadeneira. Nos relata el mundo superficial de una adolescente que de repente cambia, al verse envuelto en uno más competitivo, donde aprenderá el valor de una amistad verdadera.
La protagonista de esta historia es Salomé Obregón, hija de un ministro. Debido al trabajo de su padre, esta acostumbrada a una buena posición económica, lo que le permite muchos gustos y privilegios. Esto la convirtió en una chica frívola y superficial, solo pendiente de los novios, el maquillaje y la popularidad.
El colegio obliga a los estudiantes a asistir a un intercolegial de fútbol, el cuál termina en pelea. El jurado decide suspender a todo el equipo a excepción de la capitana, Jael Aguinaga, quién no participó en la pelea al estar inconciente. Temiendo no poder jugar la final, el colegio decide convocar a nuevas aspirantes al equipo de fútbol femenino, pero no abtiene respuesta por parte de las estudiantes, así que las autoridades deciden proponer a las alumnas de bajo promedio que se unan al equipo a cambio de que el colegio les sume puntos al promedio para que puedan graduarse. Frente a esto, todas se ven obligadas a aceptar, entre ellas, Salomé.
Ninguna de las chicas era buena jugadora, y muy pocas tenían un buen estado físico, de modo que les esperaba trabajo duro. Al principio, se tomaron todo con muy poca importancia, pero luego se fueron dando cuenta de que esto requería mucho más esfuerzo. Programan dos encuentros amistosos con otros equipos para practicar, en el primero jugaron mal, y, a pesar de que las contrincantes eran niñas menores, perdieron vergonzosamente; el segundo equipo era universitario, en el cuál jugaba el hermano de Salomé, aunque también lo perdieron, jugaron mucho mejor y eso alentó al equipo y la hinchada del colegio. El hermano de Salomé, Estefano, se puso a molestar a Jael durante el partido, Salomé suponía que solo era para provocarla, pero días después se enteró, por boca de su mismo hermano, que a este le había gustado Jael. Estéfano le pidió que lo llevara a la casa de ella, y, a pesar de que no se llevanban bien, su hermano insistió tanto, que Salomé puso como excusa enseñarle a Jael como habían quedado los uniformes para que Estéfano pudiera verla.
Cuando llegaron a su casa, Jael no se encontraba, pues habían ido a la tienda, así que su mamá los dejo pasar y les ofreció un café mientras esperaban. Ellos se pusieron a ver la casa y las cosas que habían en ella. En una parte de la sala estaba una colección de premios y medallas del gran jugador Patogol Aguinaga. Es ahí cuando se enteran de que Jael era la hija del gran jugador de fútbol que había muerto hace un año, y entienden porque es tan importante para ella el campeonato. Cuando Jael llegó, se enfado mucho al verlos en su casa y los echó. Los entrenamientos fueron más duros desde entonces, y ella se portaba muy fría con Salomé.
El día anterior al partido todas las chicas se reunieron para celebrar, en eso se encontraron con el director y el entrenador de el colegio contrincante, así como la hija de este, estrella del equipo del coelgio. Ellos se comenzaron a burlar del equipo de Jael, y después de algunas palabras no muy amistosas entre ellos, el entrenenador, creyendo que era muy poco probable que sucediera, prometió públicamente llevar con el al campeonato internacional en Brazil a cada una de las estudiantes que lograra meter un gol. Después de que él se fuera, se entregaron las camisetas del equipo, pero todas se disgustaron, porque, como detalle sorpresa, se había añadido el apodo de cada una en la camiseta, la única que no se quejo y, más bien, agradeció la camiseta, fue Jael, en cuya camiseta se podía leer “Patogol”.
El día siguiente se jugó el partido final que decidiría que jugadoras irían al partido de la seleción en Brasil. Al principio todas las chicas jugaron en beneficio propio, ya que el entrenador del equipo contrario había prometido llevar a todas las que lograran meter un gol, pero ninguna metió por no saber jugar en equipo. Por este motivo hubo una pelea en el vestidor entre Salomé y las demás, que terminó súbitamente cuando Salomé reveló lo que había pasado con el padre de Jael. En ese momento todas corrieron a abrazar a la capitana y, para el segundo tiempo, se pusieron sus camisetas y jugaron en equipo, sin embargo, solo lograron meter un gol al final, y no fue Jael sino Salomé.
Días después, frente a la insistencia de toda la familia de Salomé, Jael asiste a tomar un helado con ellos en el centro comercial. Para esto va mucho más arreglada de lo q suele estar. Ella también se enamora del hermano de Salomé, y cuando se despide de ella antes de que suba al avión, le pide su consentimiento para que ellos sean novios. A partir de todos los momentos que han vivido juntas y de todo lo nuevo que ha conocido de Jael, se vuelven muy cercanas y descubren juntas lo que es la verdadera amistad.
The author deserves for the monument:D